Bienvenidos
Iniciar la vida universitaria es uno de los retos más intensos de la vida estudiantil. Es una combinación de experiencias tanto gratas y satisfactorias como estresantes y frustrantes. Para muchos un cambio de vida completo, salir de nuestra casa y comenzar a independizarnos, en algunas ocasiones comenzar a trabajar y a estudiar al mismo tiempo, nos toca hacer nuestras tareas cotidianas sin ayuda de nuestros padres. Para otros el cambio no es tan drástico, si viven cerca de su colegio o estudian en línea, pueden quedarse en casa y seguir con su vida “dentro de lo normal”.
La Realidad
Sea de un modo u otro es un encuentro con la realidad de la adultez. Ya no nos van a tratar con la misma sutileza de la escuela preparatoria, inclusive hasta solicitar la ayuda de algunos compañeros y/o profesores se convierte en un dolor de cabeza. Nos damos cuenta de que tenemos que dedicar mas horas del día y de la noche a nuestros estudios, si es que deseamos salir con buenas calificaciones, y el tiempo para dormir, comer, hacer ejercicios, entretenimiento o hacer otras actividades cada vez se nos hace más y más corto. Pero calma, no todo es abrumador. La vida universitaria es el tiempo de conocer y explorar nuevos mundos. Aprendemos que existe un universo de posibilidades a las cuales nos podemos dedicar y seguir educándonos por toda una vida, ya sea por el ámbito profesional o simplemente por curiosidad y capricho personal. Este universo de posibilidades se extiende en el plano social. Cada día tenemos la oportunidad de conocer gente distinta y de diversos lugares, con una increíble variedad de influencias. Unos se convierten en buenos amigos de toda la vida, otros meros compañeros que nos sirven de apoyo en su momento y otros que jamás en la vida querrás volver a ver. Aquí es donde probamos nuestro verdadero juicio y madurez.
¿Cómo pasarla bien?
Adaptarse a la vida universitaria puede ser un proceso lento y complicado para algunos como sumamente sencillos para otros. No existe un manual de instrucciones ni una varita mágica para solucionar cada proceso te tocará vivir, desde el proceso de admisión hasta tu graduación. Solo basta el interés, la dedicación y el deseo de salir adelante y de cumplir nuestras metas.
Aquí te dejo algunas recomendaciones que me han ayudado mucho, en diversos aspectos. Si tienes algunas otras me las puedes compartir, con mucho gusto la pondré en práctica.
- No hagas una gran compra de materiales que realmente no usarás. Espera a la primera semana de clases y a que cada profesor te entregue el sílabo o prontuario. Entonces estarás seguro de los materiales que realmente necesitas. Posiblemente resuelvas con una computadora con buena memoria, pues hasta los libros se bajan de internet y muchos de ellos gratuitos.
- Los profesores son expertos en las materias, pero muchos de ellos no son educadores. Vístete de paciencia.
- Existen plataformas donde los estudiantes expresan sus experiencias con los profesores, no está demás leerlas, pero no te tomes todo muy enserio. Se neutral.
- Se realista y prudente al momento de escoger tus clases y los horarios de cada una. Por ejemplo, si sabes que te cuesta madrugar no cojas clases a las 7:00 a.m. Organiza tu horario para que tengas tiempo de hacerlo todo: coger las clases, comer, realizar las tareas cotidianas, estudiar, organizarte para el próximo día…
- Una buena agenda o el calendario del teléfono celular con alarmas de recordatorio para tus actividades diarias es más que útil.
- Procura hacer buenos amigos con experiencia en tu colegio, usualmente te orientarán mejor que el personal administrativo.
- Aunque es importante conocer nuevas amistades, no te alejes de tus amigos, mantén comunicación con ellos, compartan sus nuevas experiencias, traten de encontrarse para tomar un café, un mantecado, estudiar juntos. Es gratificante.
- No te avergüences, lleva tu lonchera con meriendas, comidas, dulces, agua…te ahorrarás mucho dinero y tiempo; comerás a tu gusto y en cualquier momento.
- Mantén un balance saludable entre tu vida social y tus estudios. Los estudios deben ser tu prioridad.
- Una buena comunicación con tus padres es lo ideal. Nunca viene mal un buen consejo al momento de tomar decisiones.


